Panamá brilla en Premios Lo Nuestro: Nando Boom y Dímelo Flow conquistan la gala
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Creativo Digital

Si de música se trata, el talento panameño siempre encuentra la forma de dejar una huella imborrable en los escenarios internacionales más importantes. En la reciente edición de los Premios Lo Nuestro 2026, celebrada en el Kaseya Center de Miami, la bandera nacional ondeó con fuerza gracias a una delegación que mezcló la experiencia de las leyendas con la energía de las nuevas figuras.
La noche se vistió de gloria cuando el pionero Nando Boom, junto al productor Dímelo Flow, se alzaron con el galardón a Mejor Canción Dembow por el éxito titulado precisamente "Dem Bow". Este reconocimiento no solo premia un tema pegajoso que ha puesto a bailar al mundo entero, sino que valida el legado de Panamá como la verdadera cuna de los ritmos urbanos que hoy dominan todas las listas de reproducción.
Presencia panameña en la alfombra y el escenario
La representación del país no se limitó a los premios entregados, pues la alfombra magenta fue testigo del estilo y carisma de figuras como Boza, quien llegó nominado en la categoría de Afrobeat. El artista de "San Blas" sigue demostrando que su sonido tiene una proyección global única, logrando conectar con audiencias de diversos países y manteniendo su esencia intacta en cada presentación internacional.
Además de las nominaciones, el espectáculo contó con momentos cargados de adrenalina donde artistas como Sech y Los Rabanes también dijeron presente, reafirmando que el istmo tiene una variedad musical envidiable. Desde el reguetón más puro hasta el rock y los sonidos típicos, la delegación panameña se encargó de recordar a la industria por qué Panamá es un referente constante en la cultura latina.
Un impulso para las nuevas generaciones del patio
Este tipo de triunfos en eventos de tal magnitud funciona como una plataforma de oro para que el mundo siga poniendo sus ojos en lo que se está cocinando musicalmente en casa. El éxito de nombres consagrados abre puertas directas para los nuevos talentos que vienen subiendo, motivándolos a trabajar con calidad y visión internacional para alcanzar estos mismos escenarios en el futuro cercano.
Ver a panameños compartiendo con las estrellas más grandes del momento es una señal clara de que el movimiento local está más vivo y fuerte que nunca. Cada estatuilla y cada aparición en pantalla refuerza el orgullo de una nación que respira música y que sabe que, con esfuerzo y creatividad, el talento nacional no tiene fronteras ni límites para seguir cosechando éxitos mundiales.
La participación panameña en esta gala internacional deja un balance sumamente positivo y lleno de esperanza para el resto del año. El reconocimiento a la trayectoria y a las nuevas propuestas confirma que el país sigue siendo una pieza fundamental en el engranaje de la industria del entretenimiento en español.


